¿Cómo afectan los humos de soldadura a la salud? – Parte I

Humo de Soldadura

El Instituto Nacional para Salud y Seguridad Ocupacional de Estados Unidos (NIOSH) recomienda implementar controles de ingeniería y buenas prácticas de trabajo con objeto de minimizar al máximo posible la exposición de las personas a los humos de soldadura. En otras palabras, cualquier nivel de exposición a humos de soldadura es perjudicial para la salud por más pequeño que éste sea.

Los límites específicos “permisibles” son señales de alerta. Sería un error creer que estar por debajo de un límite determinado haría que la exposición dejara de ser peligrosa. Otro error común es pensar que solo el soldador es el que está expuesto. Todos quienes respiran el aire de un recinto donde se realice soldadura están expuestos a los mismos peligros.

Lo que conocemos como “humo” proveniente de la soldadura es una mezcla de partículas muy finas y gases. Muchas de las sustancias que se contienen en los humos de la soldadura, tales como el cromo, níquel, arsénico, asbesto, manganeso, sílice, berilio, cadmio, óxidos de nitrógeno, fosgeno, acroleína, compuestos de flúor, monóxido de carbono, cobalto, cobre, plomo, ozono, selenio, y cinc pueden ser extremadamente tóxicos.

Los impactos en la salud derivados de la exposición a la soldadura pueden ser diversos, esto es debido a la presencia de múltiples sustancias nocivas en el humo, cuya naturaleza y grado de peligro dependen de factores previamente mencionados. Los distintos elementos que componen el humo de soldadura pueden incidir en distintas áreas del cuerpo humano, como los pulmones, el corazón, los riñones y el sistema nervioso central.

Esta exposición a los humos de la soldadura puede tener efectos a corto y largo plazo en la salud.

Efectos a la Salud a Corto Plazo

La exposición a gases metálicos como el zinc, magnesio, cobre y óxido de cobre puede desencadenar la fiebre de los humos metálicos. Los síntomas, que suelen manifestarse entre 4 y 12 horas después de la exposición, incluyen escalofríos, sed, fiebre, dolores musculares, dolor en el pecho, tos, dificultad para respirar, fatiga, náuseas y un sabor metálico en la boca.

Los humos de la soldadura puede irritar los ojos, la nariz, el pecho y las vías respiratorias, provocando tos, dificultad para respirar, falta de aliento, bronquitis, edema pulmonar (acumulación de líquido en los pulmones) y neumonitis (inflamación de los pulmones). También se han asociado efectos gastrointestinales como náuseas, pérdida de apetito, vómitos, calambres y digestión lenta con la exposición a la soldadura.

Efectos a la Salud a Largo Plazo

Estudios han demostrado que los soldadores tienen un mayor riesgo de desarrollar cáncer de pulmón, así como posiblemente cáncer de laringe y vías urinarias. Esto se debe a la presencia de sustancias cancerígenas en el humo de la soldadura, como cadmio, níquel, berilio, cromo y arsénico.

Los soldadores también pueden padecer una variedad de problemas respiratorios crónicos, como bronquitis, asma, neumonía, enfisema, neumoconiosis (enfermedad pulmonar causada por inhalación de polvo), disminución de la capacidad pulmonar y siderosis (enfermedad causada por la inhalación de polvo de óxido de hierro).

Otros problemas de salud relacionados con la soldadura incluyen enfermedades cardíacas, enfermedades cutáneas, gastritis crónica (inflamación del estómago), gastroduodenitis (inflamación del estómago e intestino delgado) y úlceras gástricas e intestinales. Los soldadores expuestos a metales pesados como cromo y níquel también pueden experimentar daño renal.

La soldadura también conlleva riesgos reproductivos para los soldadores. Estudios han demostrado efectos adversos en la calidad del esperma, la concepción y los embarazos entre los soldadores y sus parejas, posiblemente debido a la exposición a metales como aluminio, cromo, níquel, cadmio, hierro, manganeso y cobre, así como a gases como los nitrosos y el ozono, el calor y la radiación ionizante utilizada en la inspección de las uniones.

Con esta cantidad de riesgos a la salud por exposición a humos de soldadura es relevante mencionar la necesidad de la extracción por parte de expertos como AMBITEC donde podrán evaluar cuál es la mejor forma evitando al máximo la exposición tanto del soldador como de otras personas que trabajan en los talleres de mantención o realizando otras tareas en las líneas de producción.

Para continuar entendiendo cómo solucionar y evitar eficientemente la exposición a humos de soldadura lo invitamos a leer el blog: ¿Cómo afectan los humos de soldadura a la salud? – Parte II

Ref:
>> https://www.tdi.texas.gov/pubs/videoresourcessp/spwpweldhazards.pdf